28.9.12

La razón de las fronteras

ios mediante este domingo voy a hacer una excursión a Llivia, con un grupo que será transportado en un autocar hasta el lugar, cosa que tengo a bien indicar porque desde que tomé una avión para volver de Múnich hace 14 meses, todo lo más contaminante y privado que he usado para desplazarme es un par o tres taxis y una de las veces es porque llevaba una mancha ignominiosa en mi ropa. Tengo pensado a lo mejor ir a Lugo un día de estos pero también será en autocar, como sé que hacía heroicamente un médico que teníamos en el Hospital de Bellvitge, cada 15 días, para ir a ver a su madre que recientemente había enviudado y además hacía una tortilla de patatas muy buena. Se iba el viernes por la noche y regresaba el domingo por la noche. Me figuro que si yo hago eso luego tendré que pasar por un proceso de desanquilosamiento o una ducha escocesa, a no ser que me bajen al sillón de la reina que nunca se peinó.
Llivia es lo que se dice un exclave, es decir es una villa perteneciente a la Baja Cerdaña catalana rodeada de territorio francés. Es por tanto un exclave de España en Francia desde que se firmó el Tratado de los Pirineos y su frontera fue concretada el 12 de noviembre de 1660. Según la Wikipedia, ella, por tratarse de una villa precisamente, privilegio que le fue concedido por el Carlos I de España y V de Alemania -dicho sea sin la menor intención- , continuó bajo el dominio del Rey de España.
Me extraña por cierto que a estas horas no se haya hecho ningún paralelismo (y si se hizo no me enteré) entre el Ícaro de la mitología e Izaro, el nombre  del autocar que llevaba al Rey y al sardónico Mas al puerto creo que el jueves. Toda la atención se la ha llevado la escena de grupo en que Mas no quiso posar a la derecha del Rey. Como es natural quien no se sujeta a la ley menos se ha de sujetar al protocolo, aunque también podría hacerse del asunto una mera cuestión de cortesía. De hecho, si miran el vídeo que enlazo acordarán conmigo que a Mas le salió el gesto de acompañar al Rey, pero luego casi de inmediato lo retuvo el otro reflejo, el del pacto fiscal y la fotogenia del momento. Eso me recordó a Marie Antoinette cuando a punto de subirse a la guillotina tropezó con su verdugo y le salió la politesse para decir: "Pardonnez-moi" (Perdóneme). Eso es precisamente lo único que no tenía pensado hacer el verdugo, claro está, pero ella tenía como un resorte bien asumido hasta la médula lamentar un tropiezo y presentar sus disculpas. La reina, descanse en paz, era austriaca por cierto. A Artur Mas le ocurrió así y de hecho reconvirtió el baile del protocolo cediéndole el lugar a Ana Pastor, que protocolariamente ya sabe ella donde se tiene que poner.
Lo de "La razón de las fronteras" es por redondear el círculo que abrí esta mañana en "Las fronteras de la razón", pero ya se sabe que las fronteras son una sinrazón. O la razón de las fronteras está en la frontera de la razón. Tenemos lindando nuestro territorio actual a Portugal, espalda con espalda, en una más que inconcebible a veces insinuada alianza ibérica de quien no sé si alguien sabe dar razón: "De Espanya nem bom vento nem bon casamento", "España no es Portugal". Hay recelos entre los dos antiguos imperios donde no se ponía el sol nunca. En las Islas Canarias, como en Galicia (que fue Reino al menos nominativamente hasta 1833), el sol precisamente se pone una hora después que en las Baleares. No digo nada del Peñón o peñazo de Gibraltar porque ya hace rato que me está dando la risa y me parto. En paralelo al exclave de Llivia tenemos el enclave de Treviño. Así como Llivia tiene una superficie de 12,83 km2, el Condado de Treviño y La Puebla de Arganzón que juntos forman el Enclave de Treviño, abarcan 279,58 km2 de Álava pero pertenecen a la provincia de Burgos.Treviño está en un camino real y es un señorío, por lo que a pesar de haber sido reclamado unas cuantas ocasiones para Álava, la situación del enclave sigue igual. Este tipo de resúmenes repugnan a los nacionalistas por someros y por la hipersensibilidad que hay hacia la diferencia, la superioridad, las heridas históricas, etc., pero para un post ya sirve.


Precisamente un amigo mío que veraneaba hace años por la Cerdaña un día me enseñó un diagrama que había hecho en el que se representaba toda la historia de anexiones y separaciones de Europa en una folio. Mi amigo se había tomado la molestia de representar cronológicamente por colores y en barras todo el ajetreo dinástico y de reconquistas y conquistas de nuestro viejo continente. Después de estar un buen rato casi que sin poder respirar le dije (y creo que no tendría que haberlo hecho): "Yo creo que este diagrama te habrá sido útil para ti, para situarte como en un mapa en este laberinto de pasiones e invasiones que nos viven pero ¿qué sacamos?" Luego tuve que explicarme más, claro, en cuanto vi su chasco. Entonces le pregunté si había apreciado alguna regularidad en el diagrama, alguna cadencia que se nos hubiera ocultado al no haber representado el totum revolutum más que fragmentariamente, fuera en el tiempo o por territorios. Y me dijo que no, cosa que no sé si es para tranquilizarse o no, la verdad. Lo que han sufrido Bulgaria o Croacia o Polonia solo lo saben ellos, ahora que recuerdo el folio.
Evidentemente si una servidora fuera rica, que no lo es, no tengo casi ninguna duda de que me iría a una isla macaronésica y me compraría una casa sencilla pero lo suficientemente alejada del vecindario para no sufrirlo y cercana para no sentirme muy al descubierto y a la merced de los desvalijadores y demás. Por mucho tiento que se lleve con los vecinos, aunque uno los elija, pueden cambiar o mudarse y llegar otros, con afición por el alicatado o la percusión. Pero uno no elige donde nace ¿O sí?
Estos días escucho por las tardes el primer canal de la RAI cuando el trabajo no me lo impide y aunque también hablan de la crisis,  cosa que me permite seguir muy bien mi listening, porque de otra manera ya veríamos, es distinto a oír las radios españolas y ya no digamos las autonómicas. Seguramente los ligures y los toscanos tendrán sus pretensiones nacionalistas o qué sé yo, puesto que al fin y al cabo la unificación de Italia está ahí a la vuelta de la esquina y el número de condes que puede haber en cualquier rincón es incontable. Se dice, para acabar de complicarme mi pobre comprensión del asunto, que el rey de Italia es el Papa.
Si les interesara saber mi opinión, que seguramente no, les diría que pienso que lo que está pasando en Cataluña no me gusta mucho. Pero no por la autodeterminación o la independencia en sí, aunque yo me siento española, sino por como se están desarrollando los hechos. Acepto los anhelos de cada cual porque precisamente yo también tengo mis anhelos, y no lo podría ni lo querría decir de otra manera.
*
Les dejo, ya que es viernes, con una escena de la película "Los hermanos Marx en el Oeste" (Edward Buzzell, 1940), escena que les recordará sin duda el consejo de Ministros pero que también les hará pasar un buen rato.


"Go West" (Edward Buzzell, 1940)

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Las fronteras de la razón

"Anticamente i giovani Catalani innamorati, per
cattivarsi il cuore delle loro belle, si
inscrivevano nelle confraternite dei flagellanti,
e andavano sotto le loro finestre con
una sferza metallica a farsi spicciare
il sangue dalle carni, e le belle 
gl'incoraggiavano, accennando: "Batti, batti
ancora, così, ora t'amo e son tua!" 
Quante volte avrei esclamato quella
sera: "Signori, per carità, datemi una sforza metallica"
Edmondo de Amicis, Spagna

a imagen de hoy es una fotografía antigua de las que se recuperaron en 1992 prácticamente que de la basura y que procedían de uno de los fascistas italianos que estuvieron en la Guerra Civil. Wilhelm Schrefler (1905-1979) nació en el norte de lo que hoy es Italia pero que había pertenecido al Imperio Austro-Húngaro, así que el año 1935 se llamaba Guglielmo Sandri y el año 1937 se alistó en el mussoliniano Corpo Truppe Volontarie (CTV). De su recorrido por toda España quedan cosa de 4000 negativos. Y el año 2008 parte del material fue expuesto en Roma. Que el tirolés adoptara en su italianización forzosa el nombre de un piloto famoso puede parecer una astracanada pero seguro que encontramos ejemplos mucho más extremos de princesas, artistas, héroes de ficción y hasta de dibujos animados y en la actualidad.
Traigo la imagen del tirolés Schrefler/Sandri como eslabón perdido entre el post "Post 886" y el premiado foto-montaje de Samuel Aranda y éste. La escena tiene toda la frescura del mal momento por el que pasa un prisionero de guerra ante su interrogador y la dureza de los gestos de cada cual es bien auténtica tanto como de lamentar. Este encaramiento me ha recordado o otra página "estelar" de la historia de la humanidad, el de una delatora de la Gestapo que retrató Henri Cartier-Bresson el año 1945 justo cuando intentaba colarse y pasar desapercibida per la pillan. Obviamente ya sé que son dos escenas diferentes de guerra, pero ambas son veraces y ambas ilustran la humillación del derrotado o algo que se le parece mucho y que no nos gusta. 
Como sabemos, Cartier -considerado el padre del fotorreportaje- también fotografió España durante la Guerra momentos decisivos genuinos que contrapuse ya en su momento a los de Català-Roca, que a mi entender tenía una mirada selectiva, y que tal vez técnicamente o estéticamente es más llamativo que Brangulí, pero no es ni la mitad de la mitad de auténtico. La foto conocida como "Piedad" de Aranda solo consigo que me impresione negativamente y ni siquiera me merece un análisis de su impostación.
A partir creo que del siglo XVIII España se convirtió en un tema atractivo para la literatura y en particular para la literatura de viajes. Se suelen distinguir dos tipos de libros de viajes: los que escriben los naturales y los que escriben los extranjeros. Yo diría que existen dos libros de viajes: los que buscan la verdad o la realidad del lugar y sus gentes y los que por decirlo de una manera directa no.   Añadiríamos la subdivisión de libros buenos y libros de poca calidad. Si nos fijamos incluso entre los turistas hay quien va explicando no ya de España, de donde sea, lo que le parece a bien. Y me estoy acordando de cuando se puso de moda visitar Turquía y la gente se traía un kilim o varios y la historia de que había trata de blancas. Lo recordaba la primavera de 2009:
Éstos días me quería leer El millón, título con el que se conocen los viajes narrados por Marco Polo. El libro se llamó originariamente Libro de las maravillas, como el de Ramon Llull, pero como Polo se refería de continuo a millones de pájaros y de personas y de todo, pronto se ganó el sobrenombre de Il Milione. La Biblioteca Colombina, en Sevilla, conserva un ejemplar de 1485 profusamente anotado por Cristóbal Colón. Con Cristobal Colón, Marco Polo comparte la confusión en torno a su verdadero origen. Lo mismo que se habla de un probable origen ibicenco de Colón, también se cuenta que los Polo procedían no de Venecia sino de Croacia. También es curiosa la coincidencia del bizantinismo de nuestra Sevilla y el de Venecia, que se quedó con los cuatro leones dorados de Constantinopla.
Otra cuestión que ha sentado polémica es la de la veracidad de las historias de Il Milione, puesto que aunque se sobrentiende que Marco Polo estuvo en China, no nos habla ni de la escritura, ni de comer con palillos, ni del té ni de la Gran Muralla o el vendado de pies, cosas que incluso ahora constituyen las cuatro generalidades (o cinco) de nuestro conocimiento sobre el gigante asiático. Cuando haya leído el librito tal vez podré llegar a alguna conclusión, pero está claro que la orientación de Marco Polo era la de hacer una guía rudimentaria para comerciantes y que no entraba en sus planes trasmitir todas las particularidades y las costumbres que observó con la minuciosidad de un herbario dieciochesco o hacer una Lonely Planet de mochilero o turista low cost ("Pequeño pájaro perdido")
Ahora que me acuerdo también se suele decir que nuestro querido poeta Federico García Lorca, cuando estuvo en Nueva York no salió del hotel donde se alojó, pero ese es otro tema. Del que nos ocupa, lo que alguna vez me ha molestado no es que un extranjero no capte con atención lo que pueda tropezarse en nuestro país, sobre todo si escribe bien, sino los españoles que cuando van al extranjero se crecen y explican lo que nunca existió ni siquiera en su imaginación porque improvisan. Por aquello de que nadie es profeta en su tierra hay emigrantes o viajeros que al conseguir ni que sea un pequeño ruedo de interlocutores empiezan a sacar historias en blanco y negro, sobre todo negro,  donde se fabrican de paso una identidad hagiográfica como aquella del impostor Enric Marco o Tania Head, la superviviente catalana de las Torres Gemelas. Aunque estos dos casos son claramente patológicos, lo que yo intento señalar es la índole o tendencia a pintar la realidad y no solo con veladuras.
Estos días leía Spagna, un libro que se lo pueden descargar gratis de Amazon, de Edmondo de Amicis. El libro reúne las crónicas de su viaje el año 1872 por una parte de nuestro país. Como por aquel entonces las Cortes habían proclamado rey a Amadeo de Saboya, muchos italianos tenían puestos sus ojos en el reino y Edmondo de Amicis estuvo cosa de cinco meses enviando sus experiencias o reflexiones al diario "La Nazione". El periódico florentino fue fundado el 1859 y cuando yo estuve en la Toscana el 1985 recuerdo haber visitado su sede, aunque estaba un poco alejada del centro histórico y era nueva. El lenguaje de Edmondo de Amicis tiene colorido, vivacidad, trazos firmes y seguros y hace la lectura francamente una delicia, pero en lo que llevo leído, que es poco -y que empieza por Gerona y Barcelona- no distingo lo principal de estas ciudades ni lo que las hace características. Parece que fue Andalucía la verdadera meta del viaje del ligur y donde sus descripciones constituyen verdaderos lienzos llenos de matices.
Como es natural una crónica de viaje no es ni una carta postal, en la que caben tres frases, ni una tesis doctoral o una enciclopedia. En las Cartas desde España de José María Blanco-White como en La Biblia en España de de G.H. Borrow tenemos ejemplos de esas visiones románticas que buscan el pintoresquismo y que en sus miradas selectivas eligen la parte por el todo y tratan desigualmente (al número de palabras me refiero) territorios ínfimos de nuestra geografía y territorios mayores y muy poblados. Pero, como también es natural, prefiero que haya eso a que no hubiera nada.
No tengo el más remoto aviso de la existencia de flagelantes en la Barcelona del siglo XIX y me suena como lo de la trata de blancas en Turquía y los millones de pájaros de Marco Polo. Pero tomémoslo por lo que es, una galantería hacia la belleza de las catalanas.
Unos días hablaremos de las razones de las fronteras y otros días hablaremos de las fronteras de la razón.

Interrogatorio a un prisionero republicano (Guglielmo Sandri, 1937)

I have always been attracted to everything
nature has to offer. I cannot think of any plant,
animal, or creature that inhabits this planet
that has not fascinated me. I have never thought
of any being in the universe as superior to
another. There is no living thing on earth that I
have seen that is more or less beautiful than
another, though it is true that I am attracted to
some of the inhabitants on Earth more than
others. As a photographer, I indulge my affinities
until I am ready to move on and explore new
challenges because I have visually exhausted my
vision on a given subject. I believe personal
affinities are genetic idiosyncrasies that are unique
to each individual. In my life, indulging my vision
has brought many surprises that I would have
never thought of consciously. It is this chemistry
that I believe is the creative force in all of us



La letra capital de hoy corresponde a una xilografía veneciana del siglo XVI.

______
(*) 
"Siempre me he sentido atraído por cuanto la naturaleza nos ofrece. No puedo pensar en ninguna planta, animal o criatura que habite la tierra que no me haya fascinado. Nunca he pensado que algún ser en el universo sea superior a otro. No hay ningún ser en la tierra que yo haya visto que fuera más o menos bello que otro, aunque es cierto que me siento atraído por ciertos habitantes de la Tierra más que por otros. Como fotógrafo me permito afinidades hasta que estoy preparado para cambiar y explorar nuevos retos a causa de haber agotado mi visión sobre un tema determinado. Creo que las afinidades personales son idiosincrasias genéticas que son únicas en cada individuo. En mi vida, satisfacer mi visión me ha llevado  muchas sorpresas de las que no hubiera tenido nunca noción conscientemente. Es la química lo que yo creo que hay en la fuerza creativa de todos nosotros" (Traducción más o menos literal)

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27.9.12

La memoria de los peces


«A ver, no lo he pillado bien, ha
 dicho o "Que vayamos a la parte
 posterior de la cabeza" o "Que vayas a
 por un postre y una cerveza"»
Dory en "Buscando a Nemo", dentro de una ballena

ndan los científicos empeñados en demostrar que la memoria de los peces va más allá de los tres segundos inmediatos a un suceso, cosa que siempre me había parecido además de inspiradora buena. Pero parece que no va mucho más allá, que es cuestión de meses. El episodio del pez cirujano azul, Dory, en "Buscando a Nemo" tiene que ver además de con su recalcitrante amnesia anterógrada, con la ludolingüística (hablar en "balleno") y con las distorsiones de la comunicación, algo que he padecido los últimos días en mi vida personal y privada de forma tan acusada que si no me explotó la cabeza entonces creo que ya no me va a explotar.
Aunque la escena en que se habla en balleno es muy divertida, ahora me interesa más recalar en la cosa de las distorsiones en la comunicación y la amnesia, dos factores que atropellan tantas veces nuestra vida diaria y que a veces la hacen impracticable. Memoria de pez es la que tienen muchas veces los servicios con atención telefónica puesto que cada vez que llamamos, aunque sea por el mismo caso, tenemos que volver sobre lo andado y defender nuestra situación como si fuera nueva. Memoria de pez es la que tienen la mayor parte de las personas que han sido zarandeadas por la medicación antidepresiva, el estrés, el avejentamiento cerebral, los excesos del tabaco y el alcohol o hasta la marihuana, el atolondramiento, la falta de atención y todas las condiciones que en realidad tienen que ver con una especie de analgesia anestésica u olvido terapéutico
La falta de atención tiene dimensiones pandémicas. Desconozco lo esencial de lo que es el TDAH  (trastorno por déficit de atención con hiperactividad) infantil, aunque sé que no es raro. También se habla de unos años a esta parte de las dificultades que tienen no ya las víctimas de la LOGSE sino todo hijo de vecino para ocupar su atención en un texto que sea más largo que lo que da de sí una pantallita del móvil o un tuit. Por aquel entonces ya me vi una vez hablándole a una escritora de que en realidad tenía los días contados, que la lectura cuidadosa, interesada, a conciencia de un texto de extensión media o larga era casi una quimera. Esto lo hemos experimentado hasta los que tenemos un bloguillo y un buen día nos damos cuenta de que por lo que se extrae de un comentario se nos leyó en diagonal o hasta en espiral y eso muy rápido y espasmódicamente. Hay muchos estudios, incluso ópticos, sobre la lectura, de manera que tampoco es aquí donde nos vamos a detener. Pero también me comentan conocidos que imparten docencia en primaria, secundaria y terciaria, que comprueban con estupor al pasar los exámenes que algunos estudiantes tienen dificultades para incluso interpretar bien las preguntas de un cuestionario, aunque no tengan trampa. De manera que por falta de atención y no por congraciarse la magnanimidad del examinador contestan lo que saben, les pregunten lo que les pregunten. Si no fuera porque hace reír haría llorar.
Me atrevo a decir, yendo un poco más allá, que incluso la cinefilia y la melomanía indican -además de una popularización de la cultura- una cierta indolencia. Y es que para ver una película o escuchar música no es necesaria ni mucho menos la atención y el vigor mental que requiere leer un libro. Es más, muchas películas y muchas melodías se recrean en imágenes y sonidos cuya única función es que su consumidor se quede ahí no ya embelesado sino atontolinado y colgado como un fuet (esto es, "longaniza") en el mantra del celuloide convertido en fondo de escritorio replicante o fractal y del pop convertido en salmodia machacante o quejicosa. Por eso queda el escueto territorio de los 140 caracteres y poco más. 
Desde que empezó mi cuaderno de bitácora incorporé las negritas, que son cosa que procede de Paco Umbral y que no sé si inició en su colaboración diaria en "El mundo" o si se lo llevó de su colaboración también diaria en "El País". Luego he visto que la cosa ha proliferado (incluso algún bloguero lo ha aplicado retrospectivamente) y debo decir con el corazón en la mano o con la mano en el corazón que no tengo la menor idea de si sirve para algo. No ya para que el robot de Google discrimine mejor entre los resultados, sino para facilitarle la lectura a quienes se aventuran a pasear los ojos por un texto. No lo sé y me costará creer que alguien lo sepa, aunque estoy predispuesta.

Siempre he sentido una gran fascinación por el mundo acuático, especialmente el marino. En mis lecturas infantiles me evadía fácilmente a los mundos que recreaban Robinson Crusoe, La isla del tesoro, Los viajes de Gulliver, Veinte mil leguas del viaje submarino. El sónar de "Viaje al fondo del mar" (Irwin Allen, 1961) aún me transporta al azul absoluto, el fondo pelágico y profundo de las entrañas del océano. A veces cambiaría de todo el mucilaginoso patrimonio sentimental de esta generación nuestra que no tiene remedio por la limpia mirada de un ejemplar de Sphaeramia Nematoptera (pez pijama cardenal) por . Y saldría ganando.

Sphaeramia Nematoptera (Aquarium Finisterrae, La Coruña)

"Creerán que nunca fue cierto que muchos de nosotros vivimos unos cuantos años atrás en un país en el que alguna vez a los españoles nos pareció posible ventilar en la taberna lo que no habíamos sido capaces de resolver en la guerra" (José Luis Alvite, Hubo un tiempo, "La Razón", 27 de septiembre de 2012)

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26.9.12

68 | Tándem

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Post 886: Sumar y seguir

bandonar el apasionante tema de los higos y las brevas para pasar al de las chirimoyas y las guanábanas cuesta, pero hay que intentarlo. Las fotos de Samuel Aranda, flamante World Press Photo 2011, en  el "The New York Times" del 24 de septiembre tienen escaso valor gráfico y menos periodístico. Y eso es porque podrían ilustrar cualquier calle de determinados barrios de Nueva York, de Lisboa, de Atenas, de miles de lugares del mundo. De la misma manera que las guerras se parecen espantosamente, la riqueza iguala (a los ricos), aunque siempre habrá algunos más ostentosos y más cargados de oro y hasta de incienso. El lugar del reportero gráfico es el que capte lo que de particular tiene cada momento, porque añadir más de lo mismo, sobre todo a la empresa en que se ha convertido el diario norteamericano, que junto al "Financial Times" cada día está más claro que vive de encargos abyectos, no tiene ningún mérito. Se van turnando en el blanco y negro: "Secession crisis heaps pain in Spain" dice hoy un titular del FT. Obsérvese la burda paronomasia o pun, entre  pain ("dolor") y Spain, con toda la intención de fijar contenidos o de hacer una broma que la verdad es que maldita la gracia.
A mí que siempre me había gustado mucho el trabajo de Cristina García Rodero, cuando vi las fotos que le hizo a la familia del Príncipe Felipe con motivo del cumpleaños de Doña Letizia, me quedé un poco desilusionada. Las fotos eran impecables técnicamente, claro, pero no nos descubrían más allá de lo que incluso podría añadir un espejo. Las escenas estaban dentro de lo que se podría esperar, con sus altezas reales niñas incluídas, de acuerdo con los planos típicos de las familias felices en el sofá, con un grano más casual que lo que da de sí la típica foto de estudio protocolaria. Me estoy acordando de las fotografías de Antony Armstrong-Jones, conde de Snowdon, que estuvo casado con la Princesa Margarita de Inglaterra, y que le hizo a ella y a su familia un gran número de fotos donde se percibe que cuando menos se conocen. Se les ve el carácter a cada cual.
Tal vez, si dentro de unos años volvemos a mirar esas fotos, no las de Aranda sino las de Cristina García Rodero, entonces le veremos esos... matices que ahora al menos yo no soy capaz de apreciar.
Parece que la primera fotografía que se  hizo en España fue de un edificio de Barcelona, cerca del Pla de Palau, donde hay una lápida donde se conmemora. Fue un daguerrotipo de Ramon Alabern de la Casa Xifré y aunque ha desaparecido se data el año 1839. De ahí para atrás no hay ninguna imagen fotográfica. De ahí para adelante cada día hay más. Incluso hay una cierta intoxicación, y de la misma manera que empiezan a cansar hasta las puestas de sol polinésicas y los poquitos delfines que van quedando (los de verdad), empieza una a estar cansada de ver siempre la misma imagen en las cumbres de políticos mundiales, en los heridos antisistema, en las visitas de los futbolistas a los hospitales pediátricos y en las fotos de adolescentes del Facebook, en que se retratan con un gran vaso de cerveza o gaseosa amarilla y sacando las lenguas un palmo. Curiosas modas.
El sexting ("envío de imágenes y textos de contenido sexual entre móviles") fue precedido por los vídeos de broncas y demás, y ya hace tiempo que los salvapantallas de iconos zodiacales y unicornios plateados parece que han sido fulminantemente desplazados como uso y costumbre. Las necesidades artísticas de la mayor parte de los españoles se satisfacen con los imanes de las neveras,  los osos de Tous, las fotos del Cañón del Colorado y el típico fondo de escritorio con la niña en las últimas vacaciones. Inútil es y tal vez inmoral explicarles a personas con tan pobres expectativas para el arte y el ensayo que les están intoxicando con imágenes muy indelebles. De manera que cuando voy sumando no sé para qué sigo.

"A dog's life" (Charlie Chaplin, 1918)

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24.9.12

67 | Viento del oeste

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Peep box

"Escribir en Madrid es llorar,
es buscar voz sin encontrarla como en una
pesadilla abrumadora y violenta"
Mariano José de Larra, "Horas de invierno" 
(El Español, 25 de diciembre de 1836)

"Un escritor alemán es un mártir alemán.
Sí, querido amigo, a usted le ocurrirá lo mismo.
Y, realmente, yo no puedo quejarme.
A los otros no les ha ido mejor;
la mayoría lo han pasado peor aún,
y en Inglaterra y Francia ocurre lo mismo
¡Cuánto no habrán tenido que sufrir Molière,
cuánto Rousseau y Voltaire!"
J. P. Eckerman. Conversaciones con Goethe
en los últimos años de su vida (1836-1848)

uando vi esta mañana la fotografía de Karen Fuentes inmediatamente me acordé del cuadro conocido como "Las pantuflas", de Samuel Dirksz van Hoogstraten, fuera por las losetas del suelo, o porque recordaba "El corredor", una pintura algo enigmática, que tiene la jaula de un pájaro sino en el centro -que es difícil de establecer- en una parte muy visible. La caja de sorpresas, su Peep show box o raree box no sicalíptica, que busca las tres dimensiones de un interior doméstico, es también un estudio sobre un espacio delimitado, se dirá. Cualquiera de las tres obras tiene un aire misterioso. 
Como es natural la báscula de la fotografía, a la derecha de esa especie de altar mayor que erigieron los que habitan el curioso lugar, es parte de la imagen, pero no quiero que nos despiste de la idea de que la fotógrafa también puso por su parte un encuadre muy sugerente, precisamente no para que le cupieran todos los cachivaches sino porque captó que ese espacio tenía en sí una entidad.
En el cuadro de 1662 parece que acaba de ocurrir algo, como el de "Las pantuflas", que indican la ausencia o la presencia de alguien. El gato erizado, el perro ocupando el plano anterior del cuadro, algo que podría ser una carta en el primer peldaño de la escalera, son el signo de que ha pasado alguna cosa, que no tiene ni porque ser decisiva ni nada por el estilo. En la fotografía parece que se expresa no diré que todo lo contrario, pero sí una quietud, un aire algo enrarecido por el momento estancado y esas motas de polvo que se posan en las arpas dormidas y en las juntas de las molduras.
*
Hoy pensaba poder ofrecerles unas fotografías del espectáculo pirotécnico que hubo ayer en la Barceloneta, a cargo de un grupo tinerfeño, con motivo de las Fiestas de la Merced. El caso es que me acerqué a la playa pero ya noté enseguida que algo no iba bien y decidí volver a casa antes de que empezara el espectáculo, cosa que me llevó el doble de tiempo de lo normal porque la ciudad tenía a pesar de la hora un tráfico imposible y lleno de desvíos. Me doy cuenta enseguida también, al disparar la primera foto, al mirar por el agujero, de cuando no vale la pena seguir. El problema, naturalmente, es mío, no del espectáculo. Lo único que saqué de provecho en mi expedición fue descubrir la campaña para que la gente no eche sus tortugas a los estanques de los parques públicos: "Això no és un aquari per a tortugues".
Hoy  la fluidez se verá complicada porque hay una huelga de una parte de los trabajadores de Transports Metropolitans de Barcelona, a causa de que a los empleados públicos no nos darán la paga de Navidad. El alcalde, Xavier Trias de Bes i Vidal de Llobatera, ha reprochado a los empleados "que ejerzan su derecho a la protesta coincidiendo con las fiestas de la ciudad" (según transcribo desde "La Vanguardia"). El año pasado al espectáculo piromusical asistieron cerca de 810.000 personas, niño arriba, niño abajo. Y en realidad la huelga es del metro, no del autobús, medio de transporte que suele ser el elegido por las personas mayores, las que van cargadas de bebés y pequeños y los que están heridos, convalescientes y demás. No tengo la menor idea cómo habrán regresado de los conciertos del Fórum, que está como aquel que dice en Badalona, los jóvenes que suelen acudir a ellos. Y es que a la hora a que acabarían ya no había metro porque los trabajadores ya habían iniciado su huelga.
Seguramente Trias tendrá razón para lamentar que le hayan chafado el programa de fiestas con la protesta, la cual se ha asegurado así un éxito que no nos atreveremos a cuestionar. A Trias no se le ha oído decir nunca una palabra más alta que otra, es un señor muy correcto, aunque excele en la distancia corta más que en la de los líderes carismáticos y los discursos. Además, parece que los trabajadores del metro suelen desmarcarse totalmente de los sindicatos verticales que tenemos como mayoritarios, UGT y CCOO, cosa que los hace bastante inasequibles a determinadas presiones y pactos innombrables. Son unos tiempos revueltos. Y hasta la quietud de la escena de la fotografía parece que va a derrumbarse fulminada, como dicen que sucumbieron las momias al contacto con el aire puro.

Fotografía de Karen Fuentes Núñez

"Corredor" (1662) de Samuel van Hoogstraten

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23.9.12

66 | El fanalito

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Post 884: De brevas a higos

"Ha puesto el dedo en la llaga: la falsa modernidad de Barcelona. Estoy bastante cansado de Cataluña y agotado de Barcelona por esta falsa modernidad de los políticos a quienes se les ocurre sacar los conejos y los periquitos de las Ramblas para vender helados con gorros de mexicanos y cocas remojadas. Ese es el error, la obsesión de los políticos de dejar su huella. Habría que pagarles para que durante cuatro o cinco años no hicieran nada ni tocaran nada. Pero, reconozcámoslo, los políticos no vienen de Marte ni de Venus, son catalanes y representan la cultura catalana, la de este falso progreso, esta falsa modernidad, porque hay más modernidad en Santa María del Mar que en el Edificio Vela de Bofill; moderno es el Bar Manolo de Gracia. Barcelona es una ciudad cada vez más difícil de vivir porque está perdiendo la esencia de la vida. Este es un país que ya no tiene amorosidad, es un país devastado, porque el catalán es un cínico que lo que ama de verdad es su cuenta corriente. Barcelona, aseguran, es "la millor botiga del mon". Yo no quiero vivir en una botiga." (Entrevista a Claret Serrahima en "El País", 23 de septiembre de 2010)
n la entrevista de donde extraigo la cita Claret Serrahima da a entender que el cartel del higo para las Fiestas de la Merced de 2010 no pudo llegar a buen término por falta de tiempo. En otros lugares de internet se dice que no fue aprobado, cosa que conociendo como funciona Barcelona un poquitín me resulta más verosímil. No sé si hace falta decir a los lectores extrabarceloneses que se han perdido por aquí que el higo (cat. figa) hace referencia a la forma jocosa con que la gente del común designa la vulva, vulgo coño, desde que yo recuerde. Este fruto, en la tradición bíblica y literaria siempre está asociado a los escarceos amorosos, porque la sombra de la higuera no es tan alargada como la del ciprés, y sus efluvios empujan al trato carnal y a la sensualidad. Como el árbol maldito fructifica para cuando tenemos las fiestas patronales en mi ciudad, que es la de ustedes, Claret Serrahima consideró con mucho tino que estaba bien asociarla a la celebración.
Le he oído decir en viva voz a nuestro diseñador más representativo -por si no tuvieran suficiente con la entrevista- que la ciudad estaba perdiendo su esencia. Y también algo que hace años algunas personas y yo misma lamentamos: "Les institucions s'han apoderat de la cultura". Me gustaría que vieran la cara de Serrahima cuando clava esa frase, entre la fatiga, el empacho y la angustia. Y a él le va bien. Lo mismo ha renovado el escudo del consistorio, que el logo de CatalunyaCaixa o el del Barça,  hizo el de la Fundación Alícia  y el de Casa Àsia, que no tan en el fondo pertenecen al poder.  Ni las personas que digo ni Serrahima pienso que se refieran a los famosos "poderes fácticos" que toda la vida hemos conocido. Se trata al contrario de una penetración del poder político en la vida civil, cosa que es muy diferente. Ese dirigismo o intervencionismo a veces no solo no se ha denunciado sino que hay votantes que piden o exigen que el Estado o su aparato intervengan más en la vida ciudadana, en la economía, en la enseñanza, en todo. 
Aunque estos días se hablaba del discurso de Artur Mas en el Foro Nueva Economía (*), ese discurso ya se ve que está preparado por su gabinete no solo porque en el plano oratorio está muy por encima de lo que suele brindarnos el Honorable President de la Generalitat, sino porque incluye además algún argumento, cosa a la que no nos tiene acostumbrados. Otra cosa es que alguno de ellos es insostenible para quien esté bien informado del fondo, pero al menos hay algo más que sensaciones y emociones, todas ellas muy respetables por cierto. Y sin embargo, aunque ya digo que se le concedió gran importancia a este discurso, yo pude escuchar en la radio con estos oídos que se comerán los gusanos o serán incinerados a 800º-900º (niño arriba, niño abajo), que como Cataluña tenía televisión necesitaba un estado propio.  No encuentro, a pesar de haberle dedicado más tiempo del que quisiera, la frase literal. Lo más parecido que he encontrado es: "En este sentido, Mas ha señalado que la Generalitat "iba y va coja" en el ámbito tributario, donde la presencia de la Administración central "se hace notar mucho", en contraposición con la lista de "estructuras de Estado" que la Generalitat ha culminado en los últimos treinta años: La televisión y la radio públicas de Catalunya, una escuela y una universidad catalana y una policía propia", ha enumerado." Aparece idéntico en el diario "Público", en el "Diario de Navarra" y en "El mundo", lo cual hace pensar que procede de una agencia de prensa.
Como hasta la fecha, desde el año 2007 en que estoy aquí, nunca les he dado motivo para pensar que he mentido o no he dicho la verdad, tendrán que creerme (o no) con la simple garantía de mis oídos, aunque no es lo mejor que tengo dicho sea de paso. Aunque adoptáramos por verídica sólo la versión de los diarios, sigue teniendo su perendengue. Y tal vez a la retahíla faltaría añadir "un club de fútbol", ya que el Barça es más que un club. De la Sanidad no se dice nada, posiblemente porque no es identitaria y porque en realidad se está desmantelando. En cualquier caso, a lo que voy es a que esas palabras que calcinaron mis orejas me recordaron el famoso discurso sobre la cultura de Goebbles, el Ministro de Propaganda nazi, el cual sí hacia sus discursos.

En el álbum casi siempre sólo incluyo una imagen. Cuando incluyo más de una tengo que detenerme en decidir en qué orden las coloco, si cronológico, si por su valor aunque sea desde mi punto de vista subjetivo, etc. En este caso indica un proceso. Pero los procesos ya sabemos que se pueden explicar de atrás hacia adelante y de adelante hacia atrás. Podemos explicar que tenemos una mancha en una camisa porque nos cayó chocolate o podemos explicar que estábamos comiendo chocolate y se nos manchó la camisa. También se pueden no explicar o explicar con datos que no vienen al caso pero que trufan de sentido sentimental el asunto  ¿Qué les voy a decir que ustedes no sepan? Lo que engrasa en muchos casos los argumentos no ya de nuestros independentistas sino los de muchos foros politizados es la mezcla de lo que va de adelante hacia atrás, con lo que va de atrás hacia adelante, con las trufas, el chocolate, la mancha, los datos, la grasa, el punto de vista subjetivo y lo sentimental. Con lo ricos que están los higos sin más.




 El cartel de las Fiestas de la Merced de Barcelona de 2010 y su proceso

(*) El texto íntegro sólo lo he encontrado en Vilaweb, lo que más representado está en internet es el vídeo 

P.S.: El refrán a derechas es "De higos a brevas largas las lleva" y quiere decir poco más o menos que algo ocurre cada mucho tiempo. La higuera da primero brevas y a los dos o tres meses da higos. Por lo tanto de higos a brevas pasan unos 9 meses, pero de brevas a higos 3, que es un invento que se me ha ocurrido para subrayar todo cuanto pretendía significar.

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El mundo es un gimnasio

All the world's a stage,
And all the men and women merely players,
They have their exits and entrances,
And one man in his time plays many parts,
His acts being seven ages. At first the infant,
Mewling and puking in the nurse's arms.
Then, the whining schoolboy with his satchel
And shining morning face, creeping like snail
Unwillingly to school. And then the lover,
Sighing like furnace, with a woeful ballad
Made to his mistress' eyebrow. Then a soldier,
Full of strange oaths, and bearded like the pard,
Jealous in honour, sudden, and quick in quarrel,
Seeking the bubble reputation
Even in the cannon's mouth. And then the justice
In fair round belly, with good capon lin'd,
With eyes severe, and beard of formal cut,
Full of wise saws, and modern instances,
And so he plays his part. The sixth age shifts
Into the lean and slipper'd pantaloon,
With spectacles on nose, and pouch on side,
His youthful hose well sav'd, a world too wide,
For his shrunk shank, and his big manly voice,
Turning again towards childish treble, pipes
And whistles in his sound. Last scene of all,
That ends this strange eventful history,
Is second childishness and mere oblivion,
Sans teeth, sans eyes, sans taste, sans everything.
William Shakespeare, As you like it, Act II, Scene VII (*)

ace unos días oí y vi un fragmento de una especie de discurso de Mario Conde de su candidatura en Vigo a las próximas elecciones gallegas por Sociedad Civil y Democracia. Desde que faltan las fulminantes apostillas de Alfonso Guerra, se nos fue Gil y no sabemos nada de Ariel Santamaría y Carmen Mairena ("Todo lo que tengo de morro lo tengo de potorro"), de la Coordinadora Reusenca Independent, el cotarro languidecía. Bueno, allá por el año 2003 el Pocero de Seseña dio a la luz su Paco Hernando, la pasión de construir: un hombre que si no trabaja se muere, pero Hernando no ha presentado que yo sepa una candidatura nunca. Que Boyer se fuera directamente de Ministro a no sé qué del Banco Exterior de España y que tengamos a Aznar y a González, en empresas de energía, o a Narcís Serra en las finanzas (CatalunyaCaixa), es una pequeña muestra de la permeabilidad o falta de estanqueidad entre las finanzas y la política. Conde venía del negocio farmacéutico además.  Por lo demás yo sé que este mes cobraré la nómina gracias (?) a La Caixa.
Pero no vamos a hablar de Sanidad, sino que para empezar me remito al monólogo de Conde, demasiado empapado por las maneras que ha adquirido en sus últimas apariciones en televisión. Tal vez en América, y digo "América" en general, por incluir a los caciques chandalizados y a Obama, los eventos electorales son llevados como un programa televisivo prime time y los candidatos no tienen el decoro o aquella  gravitas a la que nos referíamos ayer.  El zapatazo de Xosé Manuel Beiras o el "a la mierda" de José Antonio Labordeta entrarían más en el catálogo de las extemporaneidades de la vida parlamentaria.
Para monólogos, a mí que Andreu Buenafuente no me ha conseguido arrancar nunca ni una sola sonrisa, los de Shakespeare. Y el de hoy es uno de los más bonitos de sus obras, aunque se hace difícil elegir. Comparar las siete edades del hombre con personajes del teatro no era nuevo. As you like it se data entre 1599-1600, niño arriba, niño abajo. Aunque hay en Londres una escultura que está inspirada en el monólogo, parece un tótem, y he preferido ilustrar el post de hoy con el cuadro de Hans Baldung. He elegido no el de "Las tres edades y la muerte", que se conserva en el Museo del Prado, sino el de las siete edades de la mujer, que se encuentra en Leipzig.
Todo esto pensaba el otro día en el polideportivo, porque mal parafraseando a Shakespeare todo el mundo es un gimnasio. Le digo a la gente que elijan el polideportivo por el vestuario y por lo cerca que esté de la casa propia. Hace años estuve en un gimnasio del barrio pero que por acercarse a la zona más residencial -residuos de cuando a Horta venían los burgueses del Ensanche a veranear- es más caro y tiene hasta cafetería y club social. Pero el vestuario, aunque está como los chorros del oro, marca otro status. Hay señoras que hablan en voz muy alta y ya no es eso, es lo que dicen, que también las sitúa bastantes euros por debajo de lo que pagan. Para eso se apunta una al polideportivo que está a unos doscientos metros, donde se paga menos y el vestuario es poco más o menos igual. Además tiene una piscina de verdad, de 25 metros. Yo nunca podré ir al Iradier, que es exclusivo para mujeres pero que está muy por encima no ya de mis posibilidades sino incluso de mis expectativas. Con lo que allí pagaría por un mes tengo en el mío para casi un año. Allí las señoras van básicamente al salón de belleza, al restaurante (donde dejan entrar "caballeros" [sic]), y hacen yoga chic y Pilates (TM) megatrendy y cuentan con un coacher muy guapo y educadísimo algo metrosexual. Yo allí me sentiría por momentos como el Jorobado de Nôtre Dame ante Laetitia Casta y por momentos como Agustina de Aragón ante Marie Antoinette. Osea no. En los vestuarios del Iradier me imagino que hablan de que han estado unos días en Indonesia con Pipula Casademont (nombre absolutamente figurado), mientras que en los vestuarios de polidepor se habla de otros temas que ni siquiera vale la pena esbozar por su vulgaridad. He llegado a oír hablar de la caca de los niños. Las señoras que vienen al jacuzzi, palabra que lo es de origen italiano y no japonés, por cierto, porque procede de siete hermanos que emigraron a EEUU aquella vez, tienen  algunas faldones intestinales y piel de naranja, de plátano y hasta de melón. No podrían estar en el Iradier ni fregando. Así son las cosas. Por eso digo que el mundo es un gran gimnasio. Y gracias a que mucha gente paga y no va es por lo que yo puedo ir. Sin duda.
Cada vez que he ido a París (ahora hace que no voy) he sido sorprendida por la ausencia total al menos aparentemente de gimnasios y academias de inglés. ¿Qué hacen con el tiempo? Un café es inabordable, ya no digamos una bière, por lo menos como actividad diaria. Lo único que se me ocurre que hacen, no se crean, es una muy buena alternativa.

Die sieben Lebensalter des Weibes, Hans Baldung, 1544 
(Museum der bildenden Künste, Leipzig)
__________

(*)
"El mundo es un gran teatro, | y los hombres y mujeres son actores. | Todos hacen sus entradas y sus mutis | y diversos papeles en su vida. | Los actos, siete edades. Primero, la criatura, | hipando y vomitando en brazos de su ama. | Después, el chiquillo quejumbroso que, a desgana, | con cartera y radiante cara matinal, | cual caracol se arrastra hacia la escuela. | Después, el amante, suspirando como un horno | y componiendo baladas dolientes | a la ceja de su amada. Y el soldado, | con bigotes de felino y pasmosos juramentos, | celoso de su honra, vehemente y peleón, | buscando la burbuja de la fama | hasta en la boca del cañón. Y el juez, | que, con su oronda panza llena de capones, | ojos graves y barba recortada, | sabios aforismos y citas consabidas, | hace su papel. La sexta edad nos trae | al viejo enflaquecido en zapatillas, | lentes en las napias y bolsa al costado; | con calzas juveniles bien guardadas, anchísimas | para tan huesudas zancas; y su gran voz | varonil, que vuelve a sonar aniñada, | le pita y silba al hablar. La escena final | de tan singular y variada historia | es la segunda niñez y el olvido total, | sin dientes, sin ojos, sin gusto, sin nada. (William Shakespeare, Como gustéis, Acto II, Escena VII)



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22.9.12

El catafalco

"Las calles aledañas al cementerio fueron bloqueadas por la policía para dar mayor privacidad a los familiares del difunto. La familia se marchó del lugar en tres limosinas negras alrededor de las 08.30. La hija del actor, Linda Hope, dijo el lunes que su madre, Dolores, preguntó a su padre recientemente dónde quería ser sepultado, y el actor respondió: Sorpréndanme" (Sobre las exequias de Bob Hope)
acía tiempo que venía teniendo ganas de utilizar la palabra catafalco y de hecho podría haberla empleado con cualquier motivo porque aquí puedo hacer más o menos lo que quiero. Como estos días tuvimos de cuerpo presente a Santiago Carrillo Solares es la ocasión ideal. No sé si Carrillo puede o podía ostentar la condición de prohombre, pero famoso sí que ha sido. La duda que introduzco sobre el que fue Secretario General del PCE entre 1960 y 1982 simplemente es una extensión de la controversia que hay sobre las matanzas de Paracuellos de Jarama, que no me inspiran el menor interés, fueran las víctimas 2.500 o 12.000 (niño arriba, niño abajo, también aquí), ya que parece que entre esas dos cifras tenemos el baile de asesinados. Otro galardón que recae sobre el finado, éste menos o nada dudoso, es su conducta durante el Golpe de Tejero. Todos los españoles que estábamos vivos por aquel entonces podemos recordar -sobre todo porque fue una de nuestros primeros acontecimientos históricos televisados en directo- que en el Congreso se mantuvieron en su sitio Adolfo Suárez, Santiago Carrillo y Manuel Gutiérrez Mellado, Jefe del Estado Mayor central, quien además se encaró con los insurrectos y aquel hombre afantochado armado. Tenía entonces Don Manuel 70 años. Aún cuando vuelvo a ver las imágenes del 23 de febrero de 1981 me siguen impresionando y más a la vista de en qué ha quedado la Transición.
Hace un tiempo no estaban las virtudes romanas, mos maiorum (costumbres antiguas), no ya en el mundo, en la Wikipedia. Ahora veo que el artículo es más completo en inglés que en español y por eso es el que enlazo. Tal vez no hay una virtud romana equiparable a la andreia griega ("coraje")  o a la resolution de Franklin o a lo que en nuestro tiempo llamaríamos "valor" (*).

Se dirá "pues buenos eran los romanos para dar lecciones de nada". Bueno, los romanos eran ni más ni menos como todo el mundo. Además las invasiones bárbaras no es que fueran un momento histórico estelar. De hecho hay mucha gente que se refocila en la comparación de nuestra época con el Medievo, para disgusto de los medievalistas, que tienen toda la razón porque fue una época larga y compleja que no se puede saldar con un tuit, faltando así a las virtudes de veritas, severitas, prudentia, industria, humanitas, gravitas, firmitas, comitas y auctoritas, por no decir a todas. Lo que es bien cierto y en eso podemos estar todos de acuerdo, es que las invasiones bárbaras reorganizaron el mundo antiguo y constituyeron la demolición y el arrasamiento de que lo que aún sigue siendo por antonomasia la cultura, la cultura clásica, aunque hubiera entrado en su decadencia o degeneración. Y estas palabras pueden adornar la situación actual letra por letra.
Para la analogía hay que tener una cierta predisposición que no todo el mundo posee porque la inteligencia a veces se repatinga en lugares seguros y hasta sagrados y porque supone una enajenación de todo lo adquirido para verlo como una película y exento de la mirada abotargada de la costumbre. Para la analogía además hay que tener datos, el famoso input, que no es una virtud romana pero que es el eje de todo lo que hoy se considera "cultura", con sus comillas. Por lo tanto, remontarse a la Alta Edad Media para hacer paralelismos con los desórdenes y fanatismos de la actualidad es meterse en camisa de once varas.
A mí lo del catafalco, me parece una especie de entronización de un cadáver, por dignidades que merezca, la exposición de un fiambre. Lo podría decir de otra manera pero en aras a la claridad (severitas) lo dejaremos así. Pero es casi seguro que el catafalco tiene sentido cuando nuestra desaparición tiene que ser manifiesta, valga la paradoja. Es bueno para el duelo, si consideramos la muerte como una pérdida.
Toda la gente que conozco firmaría por morir como se murió Carrillo: un cigarrito, una cabezadita y hala, en pleno sueño a freír espárragos. Y sin embargo hay personas que tienen que pasar por una muerte violenta, prematura, indigna o hasta ridícula, o por una agonía terrible a veces agravada por el ensañamiento terapéutico que en el caso de los niños se dilata atrozmente más que la breve vida que han tenido. 
Cuesta concebir la propia desaparición, aunque algunos tenemos como cierta la promesa de la vida en el Paraíso, donde yo me imagino jugando a las cartas con mis tías y mi padre en un lugar idílico, casi ingrávido, donde nadie te da un golpe en la espinilla con una Samsonite y no hay fanáticos. De hecho, le tengo dicho a mi madre que como no se espabile ahora a aprender a jugar a las cartas le tocará a ella hacer el arroz por toda la eternidad. Para todo lo demás, sorpréndame. 

Pie del Coloso de Constantino en Roma

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  • Auctoritas: "Autoridad Espiritual". El sentido de la función social de alguien, construida a través de la experiencia.
  • Comitas: "Humor". Buenas maneras, cortesía, amistad.
  • Clementia: "Merced". Suavidad y gentileza.
  • Dignitas: "Dignidad". Un sentido de autoestima, orgullo propio.
  • Firmitas: "Tenacidad". Fuerza mental, habilidad de defender una propuesta.
  • Frugalitas: Templanza, economía y simplicidad, sin llegar a ser miserable.
  • Gravitas: Un sentido de la importancia de un asunto, responsabilidad, seriedad y determinación.
  • Humanitas: "Humanidad". Refinamiento, civilidad; aprender, y poseer cultura.
  • Industria: "Trabajo duro".
  • Pietas: "Sumisión". Más que piedad religiosa, un respeto por el orden natural social, política y religiosamente. Incluye las ideas de patriotismo y devoción.
  • Prudentia: "Prudencia". Previsión, sabiduría y discreción personal.
  • Salubritas: "Salud". Salud y limpieza.
  • Severitas: "Severidad". Autocontrol.
  • Veritas: "Veracidad". Honestidad en relación al resto.
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21.9.12

Todavía tu piel es suave

O SOLITUDE! if I must with thee dwell,
Let it not be among the jumbled heap
Of murky buildings; climb with me the steep,—
Nature’s observatory—whence the dell,
Its flowery slopes, its river’s crystal swell, 
May seem a span; let me thy vigils keep
’Mongst boughs pavillion’d, where the deer’s swift leap
Startles the wild bee from the fox-glove bell.
But though I’ll gladly trace these scenes with thee,
Yet the sweet converse of an innocent mind,
Whose words are images of thoughts refin’d,
Is my soul’s pleasure; and it sure must be
Almost the highest bliss of human-kind,
When to thy haunts two kindred spirits flee. (*)

John Keats

as flores cuelgan en un ático de secado cerca del lago Sabbathday, lugar que mantiene la tradición de secado de flores desde 1799", nos dice el pie de fotografía del National Geographic. Y lo que no dice es que en este territorio de Maine hay una colonia de Shakers cuáqueros, cuyas creencias sólo sé relacionar con un acercamiento al cristianismo primitivo, impulso que se ha tomado varias veces en la historia. También sé que los Shakers provienen de Inglaterra, de donde se tuvieron que ir a causa de la persecución religiosa en el siglo XVIII. Despista saber que fue la fe de Nixon, James Dean y Walt Whitman, ya que nos movemos tanto por las imágenes y las de estos tres señores son bien diferentes. De repente se me resitúan otras imágenes del estado de Maine, de aquellas casas como aquella en la que pasó Marguerite Yourcenar los últimos años de su vida, tan sencilla, o más grandes. "Pétite plaisance" se ve desde fuera al principio  del vídeo de la célebre entrevista que le hizo Bernard Pivot para "Apostrophes". Pero Mount Desert Island se encuentra casi completamente en el mar, donde cada vez tengo más claro que se fueron los dolores de Rosalía de Castro ("quero ir onde as miñas dores foron").
No recuerdo en qué programa de TV hace unos años se revisionó el vídeo de la entrevista, que dura algo más de una hora, para lo que se invitó entre otros a Lluís Todó, que fue profesor mío de Teoría de la Literatura en la Universidad de Barcelona hasta que -como tantos otros- la abandonó en el éxodo a la Universidad Pompeu Fabra, que no acabamos de saber si es pública o privada, como tantas cosas en nuestra comunidad autónoma. Recuerdo bien que Lluís Todó había acabado de salir como se suele  decir "del armario" o había salido del todo y abiertamente. Por lo que se vio en el papel de reclamar la atención hacia la tristeza que emanaba M.Y. después de la muerte reciente de Grace, su compañera durante muchos años. Cuando he vuelto a ver la entrevista sí que aprecio que la escritora está "blandita", aunque también se la ve satisfecha por ser el objeto de las cámaras y una entrevista que no podía ser banal. Sobrevivir a la pareja e incluso sobrevivir al amor que ya no siente es un trance penoso.
Creo que en las socorridas meditaciones de Marco Aurelio se refleja muy bien el estado en que nos instala la pérdida de eso que Keats en su soneto llama "dos almas gemelas": "Una rama cortada de la rama contigua no puede ser cortada sin serlo del árbol entero. Así también un hombre, separado de un hombre, cae fuera de la comunidad entera. A la rama ciertamente la corta otro, pero el hombre se separa por sí mismo de su vecino si lo odia y le da la espalda. No sabe que se ha escindido también de la convivencia social entera". En las Meditaciones Marco Aurelio sigue con la analogía de las ramas, pero fundamentalmente lo que me interesa rescatar es la idea de que aunque la rama parece que solo se separa de un trozo del árbol, en realidad ya sabemos que se desgaja de todo el árbol.
En el Tarot, uno de los libros más abusados y desvirtuados del mundo, se suele asociar la soledad a El ermitaño, el arcano IX, pero como todo microcosmos podríamos hacer una lectural total del Tarot como una historia de la soledad y la situación de cada cual en la sociedad. Para mí, que hace años que abracé la soledad, aunque no perfectamente, tiene más que ver con otro arcano, el conocido como La estrella. La desnudez de la figura principal, la de la mujer al lado del arroyo, se contrapone a la opaca capa del arcano IX y el cielo estrellado al candil que el ermitaño empuña, su luz mortecina.
Aunque lo acostumbrado es desconfiar de los solitarios yo creo que también se podría desconfiar de los que no pueden estar nunca solos. En mi opinión, la soledad es tan necesaria como lo es la sociedad. Hay veces que se produce la sintonía con los que nos rodean y otras veces todo se hace ingrato, áspero o simplemente absurdo y se siente la soledad como un vacío creativo, desasido, no como el agujero negro con el que nos atemorizan los pájaros del árbol del cinismo de Yeats. El famoso bullying no está solo en las escuelas, está incluso parapetado en los comentarios digitales de la prensa, cuando tres o cuatro linchan al más tímido, que tuvo el valor o el error de hacer valer su opinión. Incluso parece que se ha convertido en un deporte, como cuando en Berlín salían a finales de los ochenta los neonazis a pegar turcos creo que todos los martes. La partida de dominó era más terapéutica o más sana.
Pero hay un género de... ¿deportistas? que no dan la cara, que pseudónima o anónimamente traman enredadas campañas donde se siembra la confusión y se enardecen los peores instintos. También están las alianzas inmundas de los miserables, el gregarismo más vil. Y esa gente que hace burla y mofa de Mahoma o del Islam, que una no sabe bien para quienes trabajan. Por eso, como Hermann Hesse, cuya cita traje con motivo de las hordas independentistas (600.000 personas niño arriba, niño abajo), las multitudes me producen como a él frialdad y desconfianza. Y quien las maneja, más.

*
Me atrevo a decir que por lo menos hasta ahora el poema que más me gusta de Keats es no el soneto que abre el post, sino el conocido como "Al gato de la señora Reynolds". Veo que en internet hay unas traducciones un poco raras y por lo tanto me veo en la obligación de copiar la de Alejandro Valero, que es fiel:

Gato que ya has pasado tu etapa más brillante,
dime ¿cuántos ratones y ratas has matado
en tus mejores días? ¿Cuánto manjar robaste?
Observa con tus lánguidos, vivos fragmentos verdes;

levanta tus orejas suaves, pero, te ruego,
no me claves tus uñas ocultas; lanza al aire
tu agradable maullido, y cuéntame tus lances
con peces y ratones, con ratas y polluelos.

No bajes la mirada ni te chupes las patas,
pues a pesar del asma molesta y de los cortes
que le han dado a tu cola, y de los puñetazos

que cuantiosas criadas te dieron, todavía
tu piel es suave como cuando joven entrabas
siempre en liza saltando las tapias con cristales.

Fotografía de Sam Abell

"¡Oh, Soledad, si tengo que vivir contigo | que no sea en la mañana de oscuros edificios! | asciende la ladera conmigo – observatorio | de la naturaleza -, desde donde esta cuenca, | sus pendientes floridas, sus aguas cristalinas, | ocupan solo un palmo, y velaré contigo | bajo un dosel de ramas, donde el brinco del ciervo | asusta a las abejas sobre las dedaleras.| Pero aunque seguiremos con gozo estas escenas,| el placer de mi alma es el dulce diálogo | con una mente pura cuyas palabras muestran | ideas delicadas; seguro que esto es casi | la dicha más autentica del espíritu humano: | cuando a tus madrigueras van dos almas gemelas" (Trad. de Alejandro Valero)

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20.9.12

Animales de costumbres

a fotografía de hoy no es para ilustrar el atractivo mundo del diseño, sino como homenaje al mundo de la radiofonía. Como la radio de la imagen o parecidas, incluso de color pistacho o vainilla, hay montones. Raymond Loewy, que es considerado el padre del diseño industrial, también hizo algún modelo, pero el de hoy me parece muy simpático, aunque no sé si mi casa soportaría un objeto así que haría mucho más ostensible la sencillez y hasta sobriedad de que me gusta rodearme. Este tono de verde marmolizado es además algo que solo podría pasar desapercibido en un baño, como calentador de cera depilatoria, al lado de una de esas pastillas de jabón tutti frutti que recuerdan el turrón de frutas confitadas. O podría pasar por una tostadora de mentira en el cuarto de unos niños.
Esta radio es de estilo Art Déco, según reza su vendedor, pero es de los años 40 y la fabricó la General Television Radio Corporation of Chicago como modelo 5A5. Por extraño que parezca hay otras, como digo, que se le parecen. Hace años que vengo siguiendo el paralelismo que hay entre los diseños de las radios y las zapatillas de deporte, que por suerte ahora están despojándose de todas esos parches como intergalácticos tan llamativos. Admito que yo no voy a Collserola sin mis zapatillas de runner o, según la ruta, de trekking, pero también debo decir que las llevo por cómodas y porque son buenas para mis pies y para la marcha, no porque me guste su diseño externo. De un tiempo a esta parte Adidas había recuperado sus oldies tribarradas que a mí solo mirarlas me producen tendinitis, pero en general se ha diversificado la oferta y aunque alguna que otra extravagancia -no solo en el precio- surge de tanto en vez, como ahora la torsión, por lo menos ya no hace falta calzarse con parches plateados como de astronauta o queen. Aunque no es el tema de hoy, me sorprende la cantidad enorme de blogs que hay sobre zapatillas y marcas y la de posts que hay sobre la moda de correr descalzos en Nueva York, donde yo nada más llegar tuve que descalzarme con un terror que ustedes me disculparán si les digo que el Aeropuerto Kennedy no da pantuflas de usar y tirar y no está tan limpio ni mucho menos como los nuestros. Yo no correría descalza no ya por Nueva York, por ningún sitio. Y eso que hace años que no veo una jeringa. Todo esto de las zapatillas y de correr descalzos nos da la medida de la mística e iluminadismo de algunos corredores.
Aunque escucho la RAI y otras emisoras extranjeras a través de internet, siempre -esté en casa o esté en el trabajo- uso un pequeño receptor de FM/AM incluso para escuchar música clásica. Serán manías o rarezas, pero es que me gusta así. Nunca fui una obsesa del sonido, aunque sé que el formato MP3 es un insulto para los oídos, por groseros que sean, que los míos lo son, ya que parte del fundamento de haber prescindido de gran parte de la información que ofrece cualquier ejecución musical es la excusa de que el oído humano no la percibe y está en el umbral de lo que podemos llegar a apreciar. La música sin vibración es como una tortilla de patatas de huevina, margarina y patatas chips. Gracias a los formatos nuevos podemos transportar una barbaridad de registros y compartirlos, pero nada emula la música interpretada en toda su plenitud con instrumentos que están al filo del dichoso umbral. Y sin embargo, el transistorcito que tengo en casa y el que uso en el trabajo cuando estoy sola, me hace como compañía, me parece más cercano. Pues así todo. Tomo el café amargo en casa y azucarado cuando estoy por ahí. Son costumbres.


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19.9.12

El olmo de Grüneburgpark


n mi único viaje a Alemania solo pasé una tarde en Fráncfort del Meno, Frankfurt, así que la dediqué enteramente al Grüneburgpark, que está en el lado opuesto al casco histórico y lo que se espera que conozcan sus visitantes. Y no lo lamento porque había hermosos ejemplares como el de la foto, un olmo que pudo haber visto Goethe, no solo porque Goethe frecuentó este parque, sino porque hay árboles bien longevos. El parque sigue el estilo inglés, sin simetrías palladianas y con una rebuscada naturalidad, incluye un jardín coreano y está pegado al Jardín Botánico de la ciudad. Fráncfort no tiene el ambientazo de Hamburgo ni la animación de Múnich, es una ciudad donde la gente principalmente parece que trabaje. Como mi entrada por Alemania fue por el aeropuerto de Fráncfort, pude apreciar más -viniendo de Barcelona- el silencio de la ciudad. Yo hubiera esperado que al ser un centro financiero y de comunicaciones encontrara más ruido. Si ustedes vienen al Parque de la Ciudadela, que es más ecléctico y pequeño (frente a las 29 hectáreas del Grüneburgpark, el de la Ciudadela tiene apenas 18), no encontrarán el silencio que tanto enaltece la vegetación recíprocamente. 
Tal vez para las personas que buscan la concurrencia y el bullicio, el Parque de la Ciudadela les parecerá un buen lugar donde pasear y ver artistas callejeros, jóvenes tocando sus tambores, grupos de yoga y taichi, grupos escolares, de todo. En algunas ocasiones esto se esfuma, porque hace frío o (menos) porque hace calor, y en otras ocasiones se multiplica por mucho cuando el Ayuntamiento permite una celebración como el Día de la Tierra o cosas por el estilo. Uno de mis objetivos fotográficos desde hace años es el paseo de los tilos de la Ciudadela, cuando por este tiempo y más entrado el otoño empiezan a desprenderse poco a poco de sus hojas. Si el día es soleado, el contraluz de esas hojas y de las partículas que se desprenden, es como una lluvia dorada, onírica, casi inmaterial. Si algún día consigo capturar esas imágenes no dejaré de mostrarlas aquí.
Seguramente Barcelona es una de las ciudades más ruidosas del mundo. Aunque el pavimento de muchas calles está insonorizado, no hay mucha paz. Hay que jugar con las "pinzas horarias" y buscar la burbuja matinal sobre todo o bien la noche cerrada. 
Me comentó un día un médico venezolano que había vivido en Alemania que allí no se permite poner la lavadora en fin de semana o después de una cierta hora del día, que es precisamente que la pone todo el mundo aquí. Otro médico que había vivido hace años en Montréal me comentó que en su bloque no permitían niños. Me imagino que los confinan a bloques especiales o a viviendas unifamiliares. Como en todo, creo que un término medio es suficiente, pero Barcelona es por lo general horrísona. 
Ya les expliqué una vez que en la piscina, con tapones en los oídos, el gorro, y la cabeza debajo del agua, pude oír perfectamente el desembarco de un colegio a los vestuarios. Excuso decirles lo que se oía con la cabeza al aire y sin tapones. Estruendoso. Estos días que tendremos las Fiestas de la Merced, el invitado de honor será casi siempre la barahúnda, el fragor, el estrépito, la estridencia, el fragor de los decibelios y todo la corte de bulla, zumbidos y griterío. Y no me refiero a la matiné de dulzaineros (grallers) o de trabucaires, sino a todo en general. Dirán los antropólogos que en efecto la fiesta siempre es una emulación de la guerra, un evento donde se purifican o emulsionan la represión y las desavenencias. Hasta el éxito de las manifestaciones se mide por el sonido. El caso es que la quietud necesaria para el descanso y para tantas cosas se va convirtiendo no ya en un lujo sino en la excepción, en eso que queda cuando los que hacen más jaleo se van de fin de semana a Londres, a esquiar o a freír espárragos.
Por eso suelo ir a primera hora de la mañana a los parques que me son queridos, o me acerco a la playa. En los cementerios también se está bien, o Collserola adentro, si se evitan las rutas de pelotones de mountain-bikers o vamos entre semana. En mi parroquia la voz cantante de la misa de 10 es correcta, aunque alguna vez tiene algún gallo que otro, pero la de la misa de 12 me pone enferma. Y lo digo no por exagerar o como recurso de expresividad. Me pone enferma de verdad. No sé si es que canta en una tonalidad menor, pero a todo el mundo se le acopla su voz en los oídos, nos ponemos tristes, y la organista se desentona y hasta se pierde al intentar alargar un compás para seguirla. Les digo que no voy ya a mi parroquia, no puedo. Si cantáramos solo una vez... pero entre el canto de apertura, el Gloria, los del salmo, el de las ofrendas, la comunión y el de homenaje a la Virgen, son muchos. No lo puedo resistir. El sonido no es ninguna tontería.

Grüneburgpark, Fráncfort
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"Muchas veces he visto como una sala llena de hombres, una ciudad llena de hombres, un país lleno de hombres caían en ese éxtasis y vértigo que convierten a una multitud de individuos en una sola unidad, una masa homogénea, he visto cómo todo lo individual se apaga y cómo el entusiasmo que provoca la conformidad de pareceres, la confluencia de todos los instintos en un instinto de masas, llena a cien, mil o millones de un sentimiento de superioridad, de un deseo de entrega, de un desprendimiento de la propia personalidad y de un heroísmo que en un principio se manifiesta en llamadas, gritos, escenas de confraternidad con emoción y lágrimas y finalmente acaba en guerra, locura y ríos de sangre. Mi instinto de individualista y de artista me ha prevenido continuamente contra esta capacidad del hombre de embriagarse con el sufrimiento común, el orgullo común, el odio común, el honor común. Cuando en una sala, un pueblo, una ciudad o un país se hace patente este sofocante sentimiento de entusiasmo, me vuelvo frío y desconfiado, entonces me recorre un temblor y veo ya la sangre fluir, las ciudades en llamas, mientras la mayoría de mis conciudadanos, con lágrimas de entusiasmo y profunda emoción en los ojos están ocupados en aclamar y confraternizar (Hermann Hesse, Lecturas para minutos)
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